
El poder está resguardado por los problemas
El poder está resguardado por los problemas es un principio bien conocido para aquellos familiarizados con el ministerio de GoStrategic.
Esta sencilla frase es un mantra útil cuando nos enfrentamos a los desafíos inevitables de la vida, tanto grandes como pequeños. El enfoque del mundo ante los problemas es a menudo la evasión y el «¿Cómo salimos de esto?», frente a la perspectiva de Dios de abrazar los problemas para crecer y preguntarse «¿Cómo podemos beneficiarnos de esto?».

Los problemas son oportunidades para el cambio, el pensamiento creativo, el desarrollo del carácter y, a veces, incluso puertas hacia el destino, como vemos en muchos relatos bíblicos, como el de José y Ester.
Los problemas producen una presión que revela nuestro lugar en el proceso de maduración. Dios quiere darnos cosas buenas, pero en Su amor y sabiduría, siempre lo hace de manera que produzca crecimiento y madurez. La forma en que respondemos a los problemas no sólo nos hace madurar, sino que puede servir de estímulo e inspiración para otros. Dado que la forma en que Dios aborda los problemas es tan contraria a la del mundo, compartir Su perspectiva y la evidencia de su aplicación en nuestras vidas presenta oportunidades increíbles para el evangelismo.
Las Escuelas GoStrategic profundizan en estos conceptos y herramientas. Aprendemos que la resolución eficaz de problemas implica:
- Discernir preguntas y conceptos relevantes.
- Identificar el origen y la naturaleza del problema: sea relacional, de ejecución o conceptual (o cualquier combinación de estos).
- La aplicación de principios divinos (conforme a Dios).
La resolución de problemas desempeña un papel vital en nuestra responsabilidad como líderes y en nuestras diversas esferas de influencia relacional, desde familias, amigos y vecinos hasta nuestras comunidades, ciudades y naciones. Aprender a aprovechar los desafíos de la vida produce crecimiento tanto relacional como sistémico. ¡Qué poderosa revelación darse cuenta de que Dios utiliza estas circunstancias no para limitarnos, sino como el ímpetu mismo para nuestro perfeccionamiento y avance!
